Responsive design: mucho más que una recomendación

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Es un hecho. La mayoría de los españoles ya prefiere conectarse a Internet desde su teléfono móvil. Según el informe de 2015  ‘La Sociedad de la Información en España’, que elabora cada año la Fundación Telefónica, un 88,3% de los usuarios que navegan por Internet lo hacen a través de su smartphone.

Supone un crecimiento de 5.9 puntos respecto al año anterior, relegando al ordenador a un segundo puesto. Esto implica que las webs deben estar adaptadas y remarcamos ‘deben’, porque de lo contrario es más que probable perder visitantes y clientes potenciales.

ORDENADOR, TABLET, MÓVIL… RESPONSIVE DESIGN PARA TODOS LOS FORMATOS.

Vivimos en una evolución tecnológica constante y son muchas las opciones a nuestra disposición a la hora de conectarnos a Internet. La oferta se amplía y para el usuario es de una gran comodidad estar sentado en su sofá conectado a su tablet o consultar las noticias en su teléfono mientras espera la llegada del autobús.

La aparición de todos estos dispositivos hace que al mismo tiempo se multipliquen las resoluciones de las pantallas, que varían significativamente en función del que elijamos. Unos cambios que implican muchas ventajas pero que afectan irremediablemente al diseño, que está obligado (sí o sí) a adaptarse.

El ‘responsive web design’ se impone

Pero, ¿por qué? Porque es imprescindible que una página web sea compatible con cualquier medio, adaptando el diseño y el contenido a cada uno de ellos para que no se pierda la información que se quiere mostrar y, también, para no crear confusión al usuario y evitar que abandone el sitio.

Es por ello que es necesario recurrir al ‘responsive web design’, que permite crear una única versión de la página pero compatible con los formatos de pantalla más comunes. Gracias a esta técnica de diseño (una combinación de los lenguajes básicos de programación web html5 y css3), la web detecta el dispositivo desde el que se accede y se optimiza para ese tamaño.

El diseño responsive implica que la estructura varía en función de los dispositivos, el contenido se reorganiza, las columnas se reducen, las imágenes cambian su posición y algunos elementos, aquellos que no contengan mensajes imprescindibles,  llegan a desaparecer.

Es importante señalar que ‘responsive design’ no es lo mismo que ‘diseño adaptativo’ ya que éste implica crear varias versiones de una misma web. Es decir, si accedemos a una web con diseño adaptativo desde el móvil, el navegador nos mostrará la versión creada específicamente para ese medio, lo que además suele implicar una diferencia sustancial en el contenido.Empleando el responsive design podemos ver una web desde cualquier dispositivo

Tengo una web pero no es responsive, ¿debería actualizarla?

La respuesta es sí, es fundamental que la web de tu negocio o marca sea responsive.

Ten en cuenta que visualizar una web que no es adaptable desde un móvil es lento y complicado. Por lo general,  suele ser necesario estar constantemente ampliando y reduciendo el contenido para poder leer la información, lo que implica pérdida de visitantes.

Disponer de una web optimizada gracias al diseño responsive mejora la experiencia de usuario y reduce el tiempo de carga. También contribuye al posicionamiento SEO, al evitar el contenido duplicado y al ser una de los puntos imprescindibles que Google tiene en cuenta en sus resultados de búsqueda.

Así que, tanto si tienes una web como si estás pensando en crear una propia, es muy recomendable que tengas en cuenta este aspecto para que tu proyecto no se vea perjudicado.

Autor María Sánchez Lago

Estudié Comunicación en la Universidad de Sevilla y me especialicé en Diseño Web. Continué formándome en marketing digital y aprendiendo sobre imagen corporativa. He trabajado para varias empresas del sector, incluida alguna experiencia en el extranjero, y ahora creo ideas, diseño y escribo en Planeo.

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